Foto: Pedro Salado/Getty Images
Sigue la racha del Atlético de Madrid con otro triunfo en Cornellá ante el Espanyol (0-1), que nos puso las cosas complicadas, pero en donde el equipo sabía que hasta el final el equipo tiene calidad para poder anotar y llevarse el triunfo.
Primera mitad de una encuentro en donde predominó el dominio del Atlético, pero que no llegó a fructificar con ninguna ocasión que se introdujese en la portería del Espanyol. Y eso que hubo ocasiones para que el encuentro terminase en sus primeros 45 minutos con algún gol, pero para cualquier bando, ya que los locales también tuvieron un par de ocasiones en donde pusieron en aprietos a la defensa rojiblanca.
Jonathan David pudo poner en jaque al Espanyol en el primer minuto, tras una combinación de Barrios con el canadiense, que conecta un complicado disparo, que se marchaba muy cerca del larguero.
Ocasiones de las que también dispusieron Kang In Lee, con un disparo desde fuera de la frontal, obligando a estirarse al guardameta local, así como Giuliano, que el minuto 28 conectaba en penetración al área rival, con la combinación que habían tenido el Cuti Romero y Kang In Lee. El argentino trató de rematar ante Fortuño, pero Riedel frustró la ocasión del Atlético.
Los nuestros apenas explotaban la banda izquierda y casi todas las combinaciones trataban de generar peligro, bien por la derecha o por el centro.
El Espanyol también sorprendió en un par de ocasiones en donde sacaron muy rápido a balón parado. En la primera de las ocasiones en un córner, que propició que rematasen los locales con claridad desde el punto de penalti, pero sin precisión.
En la segunda ocasión fue casi al final del primer periodo, en una falta lateral de Kang In Lee, ante Bryan Zaragoza. Sacaron lo pericos rápido y la acción ofensiva propició un remate al larguero de Cabrera, que puso en apuros a Oblak.
Sufrimiento hasta el final para sumar otra victoria
Antes incluso de salir al terreno de juego, hubo dos cambios en nuestras filas, con la salidad al terreno de juego de Grimaldo y Julián Álvarez, en lugar de Lookman y Dani Martínez, que tuvo en el partido ante el Espanyol, una gran oportunidad de disfrutar de la titularidad.
El Atleti comenzó intentando apretar, con combinaciones en la frontal, que trataban de conectar con los delanteros, que trataban de terminar de concluir ocasiones claras de gol.
No quiso esperar demasiado el Cholo, y en pocos minutos ya introdujo más cambios de rompiesen la dinámica del 0-0, saliendo Barrios (que tuvo un gran partido, pero que sigue dosificando los minutos de juego), por Marcos Llorente, que trataba de darle un nuevo resuello al equipo. Tanto fue así, que en minuto 61 Marcos Llorente recibiá en la frontal del área y su lanzamiento se llegó a estrellar en el largero, en la mejor ocasión del equipo en la segunda mitad.
Y justo en ese momento Baena llegaba al partido por nuestra estrella coreana. Otro campeón del mundo que entraba en el terreno de juego, que venía a reincidir en el control del partido por parte del Atleti.
Remates desde fuera del área de Hjulmand y la raña, además de algún saque de esquina con peligro, hicieron que el Atleti pusiese una marcha mas en el partido. Pero el gol no llegaba, con una conducción de pelota hasta el remate de Julián que repelió el portero y frustró la ocasión rojiblanca con cinco minutos para el final del partido.
Y tuvimos que esperar hasta el minuto 89, para disfrutar del gol del Atleti, del gol de Baena. El equipo empezó la jugada desde atrás, a trompicones, tocando en área propia, sin despejar a lo loco, y la recompensar llegó cuando al final le llegó la pelota a Grimaldo, que conjujo hasta conectar con la araña, que dribló desde banda derecha hacia la frontal, sufriendo un agarrón, pero vio a Beana y en ela frontal soltó el almeriense un zoapazo que supuso el ansiado gol en el RCDE Stadium.
Pero los tres puntos no llegaron sin una última parada salvadora de Oblak, a remate de Pol Lozano, que puso el suspiro en la grada.
Al final, sigue la racha y tres puntos más para soñar con una gran temporada.
