Foto: Denis Doyle/Getty Images
El Atlético de Madrid no ha podido con uno de los dos grandes rivales que recibe esta semana, el Bayern de Múnich. El conjunto bávaro ha tomado el Metropolitano (0-2), con una presión muy eficaz, que apenas nos han dejado espacios para la contra, ni tampoco para generar posesión de balón y con varios zarpazos certeros, han logrado una clara victoria en el Metropolitano.
A pesar de la superioridad global en el partido, en la primera mitad su dominio no se plasmaba en ocasiones claras y el Atleti defendió con solvencia. Incluso el partido pudiese haber sido distinto, si en el minuto 2, Julián Álvarez hubiese aprovechado la ocasión que tuvo, tras una prolongación de Sørloth, en el balón largo, y con la araña intentando buscar el ángulo en el palo largo.
Si hubiese caído esa ocasión, la historia habría sido distinta, pero no fue así, como otros intentos de prolongación de Sørloth que combatió muy bien en un intento de buscar segundas jugadas, después de balones largos.
Si bien es cierto, que la presión de los bávaros era efectiva y nos dificultaba mucho la salida de balón, lo cierto que no dispararon entre los tres paltos, con claridad, porque la defensa también era contundente y efectiva.
Un error y la contundencia bávara sentenciaron al Metropolitano
Ya en la segunda mitad, el Bayern Múnich empezó a inquietar con mayor insistencia y peligro la meta del Atlético. Kimmich empezó a avisar, nada más salir del vestuario, pero su disparo lo repelió sin problemas Oblak.
Pero la eficaz defensa, terminó por tener un error en el minuto 54, con un fallo de Le Normand, que puso el partido muy cuesta arriba. La jugada nace con un centro desde la derecha, con un disparo mordido de Bischof, cayéndole el balón a los pies de Le Normand en un momento en el que parecía ya muerta esa opción de ataque para los alemanes.
Pero nuestro defensa de origen francés, no despeja el balón de primeras (tenía justo delante a Pubill) y al quedarse el balón, Lennard Karl se roba la pelota y supera en el disparo a puerta a nuestro guardameta (poco pudo hacer Oblak, con en jugador del Bayern rematando solo en el corazón del área.
Justo en ese momento el Atleti empezó a jugar su mejor juego en el partido, encerrando en un breve periodo de tiempo al Bayern en su campo. Un momento en el que aprovechamos para tener nuestra mejor opción en el minuto 65. La araña conectaba con Llorente, que se encontrado en la frontal del área, logrando un control orientado muy notable, que le permitió rematar, pero estorbando Tah lo suficiente para evitar que el remate, fuese realizado con claridad y por tanto Neuer atajaba sin problemas.
El Bayern se quitó el dominio del Atleti y volvió la presión alemana. En el minuto 72, tras una conducción de Upamecano, disparó con la mala fortuna que se elevase al golpear a Giuliano. El guardameta esloveno se rehizo y logró conectar con la pelota, tocándola lo suficiente para estrellar el cuero en el larguero.
Un segundo gol que si llegaría dos minutos más tarde, tras un pérdida en la salida de balón. Un balón que le llega solo a Laimer, y que fusila el segundo gol y la sentencia del partido. Un tercer gol anotado por los alemanes no subió al marcador tras falta a Oblak, en la salida de un corner, dejando claro el control alemán del equipo.
A reflexionar y pensar en el Barça.
