16 abril, 2024

CRONICA. Un soplo de aire fresco para todos

El Atleti sufrió pero acabó ganando fuera de casa ante un correoso Villarreal, que empató la contienda y puso en apuros a los del Cholo.

Villarreal Atleti

Noche de trabajo y sacrificio para un Atleti que, no sin sufrimiento, acabó ganando al Villarreal en una noche trabajada y en la que Saúl, quien más lo necesitaba, dio la victoria al equipo.


Saltó al campo el Atleti con una actitud muy diferente a la vista en otras salidas ligueras en la presente temporada. El Cholo, que había apostado por Memphis arriba junto a Griezmann, no inventó en la medular pese a lo informado por el club y dejó a Koke de 5, escoltado por Barrios Lino. Fue este quien tuvo la más clara, tras una preciosa asistencia de Griezmann, que acabó despejando Jörgensen. Y no hubo que esperar a la tercera cuando a la salida de un córner, Riquelme la puso al primer palo y Witsel, con una peinada perfecta, hizo el primero de la noche.

Inicio diferente a lo hasta ahora visto lejos del Metropolitano, con un Atleti que pudo sentenciar al Villarreal en cuarto de hora. Fue en una preciosa contra en la que Depay la puso perfecta al punto de penalti y Llorente, con un remate mordido, hizo volar a Jörgensen. Tras ello, mejoró el cuadro local y empezó a dominar con balón. Un partido en el que el señor colegiado Melero López decidió que la primera amarilla, como era de esperar, fuera para el Atleti, para Griezmann (que no estaba apercibido).

Una primera media hora de partido intensa que culminó con Riquelme, desde tres cuartos de campo, intentándolo de forma sorprendente. Un zapatazo que se marchó desviado por muy poco. El canterano, muy activo, intentó aprovechar un buen robo en presión alta. Un balón perfecto, en la frontal, que Riquelme pegó con la derecha y se marchó por encima del larguero. Un partido serio, que el Villarreal pudo empatar antes del descanso a la salida de un córner, pero que Gerard Moreno remató alto.

Aparecieron los fantasmas, pero revivió Saúl

Volvió a rodar la pelota en La Cerámica con novedades en el once del Cholo. El argentino retiró, sorprendentemente a uno de los mejores, Riquelme y dio paso a Savic. El objetivo, reubicar a Witsel en la medular, dando más piernas al centro del campo y evitando que el Villarreal se hiciera con el control del balón. Un inicio en el que no se terminó de asentar el Atleti cuando Sorloth, tras una pérdida de Griezmann, empató el partido.

Tocaba seguir remando en tierras de la Comunidad Valenciana, en una acción donde primero Griezmann perdió el balón, después ni Koke ni Giménez fueron contundentes y en la que Savic, que cerraba al delantero local, no le puso la intensidad necesaria y nada pudo hacer Oblak. Un gol que ponía el empate a los cinco minutos de segunda mitad y que obligaba al Cholo a reorganizar un equipo que sufría con las intentonas locales.

El primer acercamiento del Atlético, hoy de azul y blanco, fue a los diez minutos de la segunda mitad por medio de Koke. Un golpeo manso del capitán, a la media vuelta, que atajó sin problemas Jörgensen. Y si el primer cambio fue discutido, la triple sustitución posterior aún más. Después de una amarilla inventada para Barrios, que se pierde por sanción el próximo partido liguero, el técnico colchonero decidió dar paso a Morata, Correa Azpilicueta. Todo en el lugar de GriezmannMemphis Witsel.

Empezó a carburar Morata, que tuvo su primera acción de peligro ante Albiol, ganándonoslos en carrera pero errando en el pase, lo más fácil. Y apenas unos minutos después, un buen balón de Lino le dejó sólo ante Jörgensen, con la duda del fuera de juego, pero no hizo intervenir al VAR con un disparo manos a las manos del guardameta local. Pero sin tiempo para pensar, respondió el Villarreal con una llegada por la zurda y un balón atrás que Mosquera remató desde la frontal y que atajó Oblak en dos tiempos.

Últimos minutos y Barrios la tuvo tras un centro de Correa desde la derecha, pero su remate, en el punto de penalti, se marchaba alto. El canterano no acabó el partido, sabedor el Cholo de como son estos árbitros, le retiró por su amarilla y dio paso a Saúl. Y todo pudo acabar como empezó, a la salida de un córner que Morata remató en el primer palo pero que repelió el larguero.

Y fue él, el que dicen que peor esta y que nunca debe jugar, el que acabó dando la victoria. Una preciosa jugada, con Azpilicueta asistiendo de espaldas a la portería y Saúl mandándola al fondo de la red. Un golazo de categoría, que daba tres puntos de oro para devolver al equipo a puestos de Champions y un soplo de aire fresco al ilicitano, y encima, fuera de casa. Ahora, a pensar en la Champions League.

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