OPINIÓN. Tras los malos resultado cosechados en las últimas jornadas, tanto de Liga como de Champions, las críticas, las quejas, los reproches o como ustedes lo quieran llamar empiezan a llegar por el mal juego del equipo. Tras los últimos años a un gran nivel es lógico que estas quejas lleguen ya que el equipo no está demostrando el nivel deseado por todos los aficionados. Pero nunca olvidarse en aquellas temporadas de antaño donde el Atlético de Madrid, sí nuestro Atleti, aquel que estuvo en el infierno de segunda o luchando por una décima plaza que sabía a roña. Pese a ello, el pasado es pasado y por mucho que nos cueste admitirlo se tiene que vivir del presente, y es cierto que la actualidad del equipo no es la deseada por todos nosotros. Siempre hemos deseado que nuestro equipo este en lo más alto posible.

Es cierto que hay una parte dónde las quejas son justas. No es por ser crítico pero el Atleti que ha salido a jugar en las últimas jornadas no era aquel que tanto nos encantaba y tanto odiaba el rival. Aquel que se dejaba hasta el último aliento en el campo por ganar una pelota, aunque no repercutiera en el partido. Porque sí, este Atleti que ha conseguido luchar contra los mejores de Europa y ser eliminado o quedar por detrás en todas las competiciones por, tan solo, los dos mejores clubes del mundo (Real Madrid y Barcelona) durante los últimos 4 años ahora no esta en el deseado nivel. La mayoría de la culpa de esta mala racha, porque se que es una mala racha, las esta recibiendo aquel que nos saco del mismísimo infierno. Este todos ustedes lo conocen. Es Diego Pablo Simeone. Pero creo que eso no es así y la mayoría de ustedes piensan igual que un servidor. Y es que jugadores que visten la camiseta de nuestro querido Atlético se creen que por llevarla ya pueden dejar de trabajar como una persona humilde… Me detengo aquí. HUMILDAD, lo que ha caracterizado a este grupo desde que llegó ‘El Cholo’. Un grupo luchador, humilde, trabajador, sacrificado por la causa… y así podría seguir mucho tiempo más. Pero, como dijo Filipe Luis, uno de estos, hace unas semanas: «Creen que si van con un neceser de marca bajo el brazo, unas zapatillas de 400 euros y ocho tatuajes ya son estrellas y que sólo por eso la gente va a respetarles», porque la cruda realidad es así y por mucho que nos cueste no se va a cambiar.
Tras mí opinión del mal momento que está atravesando el Atleti, voy a pararme en la filosofía de este equipo. Aquella que tantas alegrías nos ha dado. Tras la llegada de Simeone al conjunto colchonero sabíamos que las cosas cambiarían y así fue. El Atleti empezó a ganarse el respeto y volvió a estar dónde se merecía. No es solo porque este hombre se pusiera un traje y se sentará cada domingo en el banquillo del Calderón, eso no es así. Esto llego por esfuerzo. Un esfuerzo que ponían unos jugadores que querían llevar al equipo donde debía estar, en lo más alto. Jugadores como Raúl García, Tiago, Antonio López, Gabi, Godín… y muchos más que quedan por nombrar. Pero no solo el esfuerzo que también estaba presente en temporadas pasadas sino algo más, algo que es muy importante. Algo que también sirve para la vida diaria. Hablamos de la ilusión. Una ilusión que, pese a caer en Copa, tenía un grupo de jugadores por el mero hecho de vestir unos colores. No unos colores cualquiera, unos colores que les representaban y por eso llego su recompensa. En las temporadas venideras esta filosofía siguió creciendo y añadiendo más cualidades . El creer que se puede, la unión, el compañerismo y, sobretodo y como bien reza nuestro himno, defender nuestros colores.
Es lógico que todo equipo pase por un mal momento. Más aún cuando son una familia, como cualquier familia. No con el simple hecho de decir que llegarán las victorias volverán. Hay que cambiar las cosas. Volver a una filosofía que tanto nos ha ayudado a crecer. Volver a demostrar a todo el mundo que este Atleti nunca muere. Por muy difícil que parezcan las cosas. Y es que, por muy complicado que era, este equipo ha demostrado que nunca se da por vencido. Que nunca bajará los brazos cuando quede una pizca de aliento. Este equipo, por muy mal que esté, nunca estará solo. Siempre estará acompañado por miles de personas. Personas que ven al Atleti como algo mas que un equipo de fútbol. Lo ven como una forma de vida. Porque, si de una cosa estoy seguro, es que llegarán las victorias. Y además… algo grande nos lo recompensará a final de temporada.
Por último, que no menos importante, no nos olvidamos de nuestro pasado. Es la base de nuestro presente y nuestro futuro. Como bien decía nuestro querido «Sabio»: «Ustedes son el Atlético de Madrid y ahí fuera hay 50.000 que van a morir por ustedes». Y es por ello, por la camiseta, por su orgullo que debemos morir en el campo. Solo hay un campeón, va de rojo y blanco. Es el momento de demostrarlo. ARRIBA ATLÉTICOS.
