El conjunto donostiarra logró el pase tras una eliminatoria muy disputada ante su eterno rival. Con ello, el equipo de Matarazzo deja ver su gran estado de forma y que llega en una buena dinámica. Por parte del conjunto colchonero, ha demostrado en la competición copera su solidez defensiva, superando rondas exigentes ante grandes rivales.
En el vestuario rojiblanco existe plena conciencia de la dificultad del partido ante la Real Sociedad. El conjunto txuri-urdin se ha consolidado en los últimos años como uno de los equipos más importantes del fútbol español, consiguiendo clasificarse para Europa la mayoría de temporadas y ganando una final de Copa, como la de la temporada 2019-2020. Sin embargo, el Atlético ha demostrado en grandes ocasiones que se siente muy cómodo y se crece ante retos difíciles, como el de la final de la Copa del Rey del próximo 18 de abril.
La final, que se disputará en el Estadio de La Cartuja, se presenta como un duelo de alto nivel entre dos equipos con estilos muy diferentes, pero con una idea muy clara en ambos entrenadores: la intensidad desde el primer minuto hasta el último. El estilo de la Real Sociedad destaca por la velocidad y el control del balón, mientras que el del Atlético de Madrid se basa más en resistir al rival y esperar en su campo para salir a la contra con grandes jugadores, como es el caso de Ademola Lookman. Además, la cita supone una gran oportunidad para el conjunto rojiblanco, porque este título gusta mucho entre sus aficionados. Sería volver a ver al equipo de Diego Pablo Simeone levantar la Copa del Rey trece años después. También significaría sumar un nuevo trofeo a las vitrinas rojiblancas y agrandar aún más la leyenda de Simeone.
A poco más de un mes para el importante partido, el Atlético de Madrid tiene claro que este será el último paso para volver a alzar este título. La Real Sociedad será el rival del Atlético en la final de la Copa del Rey, que busca un nuevo dueño. Esto se sabrá el próximo 18 de abril en el Estadio de La Cartuja.