Tras la victoria ante el Antequera y la buena racha de resultados en las últimas jornadas, el Atlético Madrileño viajaba a Murcia con un solo objetivo: ganar y ser líderes. No se consiguió, e incluso las sensaciones en la primera parte no fueron las esperadas, pero queda mucho camino por recorrer.
Los de Fernando Torres formaron de la siguiente manera: Mario de Luis; Javier Boñar, Aleksa Puric, Mati Barboza, Dani Martínez; Javier Morcillo, Martín Bellotti; Iker Luque, Rayane Belaid, Arnau Ortiz; Rafa Llorente. Morcillo, que debutó con el primer equipo hace apenas unas horas, fue titular en Murcia. Dani Martínez ocupó el lateral izquierdo y su puesto fue a parar para Barboza.
La primera parte fue mejorable, por denominarlo de alguna manera. El equipo no entró al campo como venía haciéndolo en las últimas semanas y el Real Murcia se adueñó del partido. Imprimió verticalidad, intensidad y fútbol, poniéndose por delante a balón parado por mediación de Óscar Gil. Flakus hizo el 2-0 pero quedó anulado por fuera de juego y, en los últimos minutos del primer tiempo, Joel Jorquera amplió la ventaja en el marcador con un disparo potente desde fuera del área. Arnau Ortiz, que regresaba a la que fue su casa hace unos años, marcó el provisional 1-1 minutos antes pero su compañero Rafa Llorente estaba en posición antireglamentaria.
Recordaba un poco a la tarde en Tarazona, donde el rival fue mejor y, a pesar de la tímida reacción rojiblanca, no fue suficiente para alterar el electrónico en los primeros 45′. También idéntico el hecho de que el míster decidiera realizar sus primeros cambios al descanso, dando entrada a Miguel Cubo y Jorge Castillo. El segoviano, por cierto, acabó generando situaciones a favor como el triple penalti de Jon García que el colegiado, tras revisión FVS, decretó. Arnau Ortiz efectuó su lanzamiento, Gazzaniga detuvo pero el argentino no logró tapar el rechace y el extremo catalán recortó distancias. No fue su mejor partido, pero llega a 20 tantos este curso. Casi nada.
El equipo se volcó en ataque, hizo sufrir a los granas y estuvo cerca de empatar, pero faltó más precisión en el pase y ritmo en campo rival -al menos, esa fue mi impresión-. Cubo ganó varias faltas a favor, como una peligrosa cerca del área rival y los rojiblancos casi pusieron el 2-2 a balón parado. Pero el marcador no se movió y, un mes después, el Madrileño perdía de visitante. Ganó en Sanlúcar de Barrameda y Tarazona, y casi lo hizo en casa del Sevilla Atlético.
Con esta derrota, el filial termina la jornada 31 en 3º posición con 54 puntos. Sí, en tercera posición pues el Eldense goleó al Europa y el Sabadell cayó en casa con el Betis Deportivo, por lo que el cerco se estrecha aún más en la pelea por el ascenso directo. En la próxima jornada recibirán al Marbella el viernes 10 de abril a las 19:00 en Alcalá de Henares.
