Foto: Club Atlético De Madrid
El Atlético mostró una buena versión, con buenas sensaciones pero dos errores, últimamente habituales, dieron la victoria al Real Madrid en el Bernabéu. Derrota justa tras dos errores que el conjunto blanco no perdonó.
El fútbol se basa en detalles, más aún en partidos de alto nivel y esa ley se volvió a demostrar en el Bernabéu. Y es que el Atlético, que salió con actitud, una gran presión alta con Cunha muy largo en el terreno de juego y con gran presencia, hacía sufrir al Real Madrid. No estaba siendo un partido cómodo para los de Ancelloti, con un Simeone plantando cara. Sin embargo, un error de Koke en la salida de balón condenó al Atleti y Benzema no perdonó. Salió rápido a la contra, Vinicius la puso atrás y el francés, con una gran volea, batió a Oblak. Todo en un inicio competido, bien jugado pero con los errores habituales, que condenan a los del Cholo. Un primer tiempo donde los del Cholo buscaron reaccionar y con Mateu Lahoz permitiendo al Madrid hacer lo de siempre. La primera fue una durísima entrada de Carvajal sobre Griezmann. Pisó el tobillo tras llegar muy tarde y la acción quedó en nada. En balón para el Real Madrid… Sin embargo, Felipe si vio la cartulina amarilla en una acción posterior. Cosas de Mateu. Mientras tanto, un Griezmann tocado, lo intentó con una falta directa que sacó Courtois.
Ya en el segundo tiempo Joao Félix y Lemar le dieron otra cara al equipo. Griezmann, con molestias, y Carrasco se habían marchado al túnel de vestuarios. El portugués estaba siendo un quebradero de cabeza, driblando, desbordando y combinando en ataque. Joao encontró a Cunha con un magnífico pase entre líneas, pero Courtois se interpuso entre el gol y el disparo. Y cuando mejor estaba el Atleti, un nuevo error atrás, ahora con una salida de zona de Felipe para defender, y que permitió a Asensio a rematar a placer. Dos errores condenan en un partido donde la ventaja era muy desproporcionada al juego visto en el Bernabéu. Ya con el segundo gol en el luminoso, el Atleti lo intentó, pero sin ocasiones claras de peligro y Mateu permitiendo todo a los blancos.
Una derrota a la que fue condenado el Atlético, por culpa del propio Atlético. Cuando atrás no tienes a los mejores, el equipo rival lo va a aprovechar y si es el Real Madrid, más aún. Ahora, ya toca pensar en el Sevilla.
