Foto: Club Atlético de Madrid
El derbi de filiales sirvió al Atleti B para imponerse ante el Getafe y demostrar el motivo por el que es campeón de grupo. Una nueva victoria, con Giuliano Simeone como comandante y para seguir sumando partidos por victorias.
El Atlético de Madrid B afrontaba su último viaje lejos del Cerro del Espino en un derbi de filiales y con todo resulto para el equipo de García Tevenet. Todo ante un Getafe B que quería ganar a un Atleti campeón para poder luchar por los puestos de ascenso vía play-off. Sin embargo, cuando lo intentaba el conjunto azulón despejó la zaga colchonera, un balón en el que solo creyó Giuliano Simeone. Tocaron atrás para Nikolov, que no salió y ahí apareció Giuliano, robó y puso el primero a portería vacía. Un gol de pichichi. Un gol de no dejar de creer. De confiar en uno mismo. Pero respondió pronto y bien el Getafe B que tras un saque de banda, el balón se paseó por el corazón del área y Moi Parra, llegando desde atrás, hizo el empate.
Una acción mal defendida, que provocó el empate y el arreón azulón. Y es que justo después culminó su remontada en el sur de Madrid. Una falta en la frontal, que el Getafe B puso tensa al corazón del área donde apareció Conesa, para batir a Christian. Un gol de creer de un filial azulón que conseguía remontar en apenas cinco minutos de partido. Sin embargo, el filial es campeón por no dejar de creer y ahí llegó el momento crucial. Justo antes del descanso, un córner bien botado lo remató Álvaro López, que se anotó en propia meta. Todo para igualar la contienda justo antes del descanso.
El segundo tiempo bajó de revoluciones, con el Atleti B conocedor de que quien está necesitado de verdad era el Getafe. Apenas llegaron las ocasiones de gol hasta el final del encuentro. Ahí Christian repelió varias acciones de peligro de los azulones, pero cuando todo estaba acabado y el Getafe volcado, apareció el de siempre. Giuliano Simeone robó en campo propio, corrió en solitario y batió a Nikolov para dar la victoria sobre la bocina.
