Sabor agridulce en Estambul. El Atlético empató a uno ante el Galatasaray, en un partido en donde el equipo de Simeone jugó mucho mejor en la primera parte que en la segunda, con ocasiones para ambos equipos, para haber marcado más de un gol por bando.
Salió el equipo en tromba, con una ocasión de gol en el minuto 2, que marraba Julián Álvarez, con una clara sequía goleadora.Pero la insistencia mereció la pena. Dos minutos después Sørloth recibió en la frontal, aguantó de espaldas y combinó con Ruggeri. Entró desde atrás el italiano y puso un centro en el segundo palo, donde Giuliano cabeceó sólo para anotar el primer tanto del partido. Un gol que invitaba a un optimismo que no terminó de fructificar.
El equipo turco apretó y empató relativamente pronto, en una jugada desafortunada para Marcos Llorente. Sallai llegó a linea de fondo, tras combinar con Sané, puso un paso atrás y el lateral colchonero se anotó en propia puerta. La jugada no se defendió del todo mal, no tenía un destinatario claro, pero Llorente, al intentar alejar el peligro, se marcó en propia meta.
A partir de ahí, varias jugadas que no encontraban puerta y que no terminaban de generar el peligro suficiente para inquietar la portería del equipo turco. Eso sí, el Atlético terminó cargado con tarjeta amarilla para Pubill y Almada, que a la postre marcarían los cambios ante el Galatasaray.
Dominio sin premio y con susto
El segundo tiempo trajo muchas ocasiones de gol para ambos equipos, pero sin premio para nadie. Especialmente para el Atleti que cercó por momentos al Galatasaray, pero sin conectar con ocasiones que pusieran en verdaderos aprietos a Cakir.
Pero esa premisa tuvo algunas excepciones. Griezmann tuvo una falta a Giuliano desde la frontal (con Julián Álvarez ya en el banquillo), que trató de repetir el gol de La Coruña. El tiro fue un poco más centrado que en la Copa y el guardameta turco pudo despejar. Del mismo modo que despejó un poco más tarde el disparo de Baena, que salió centrado.
El Galatasaray también tuvo sus opciones, que en alguna ocasión frustra Pubill, peinando un centro que iba para Victor Osimhen. También los turcos estuvieron mucho mejor en el final del partido, encerrando al Atleti.
La más clara fue en el último instante del partido, con un remate de Sara que saca Oblak. Ese rechace lo salva también Llorente (que se redime del autogol de la primera parte), ya que ya estaba Elmali a punto de rematar a puerta vacía.
Al final empate y el Top-8 en el aire, hasta la última jornada.
