Foto: Alex Caparros/Getty Images
Emoción, sufrimiento y victoria en la derrota, porque a pesar de haber perdido 3-0 en el Camp Nou, al final el Atleti se ha clasificado a la final de la Copa de su Majestad el Rey, pro primera vez en trece años. Todo gracias al 4-0 de la ida y a un enorme Musso que ha salvado en numerosas ocasiones al Atleti y ha impedido la remontada.
Los radicales azulgranas calentaron los prolegómenos del encuentro, rompiendo una luna del autobús rojiblanco. Ya en el partido, el plan del Barça funcionó, acosando a los nuestros desde el primer momento. Y hubo ocasiones del Barça, pero el Atleti defendía bien y Musso ponía de su parte para aguantar el resultado.
El primer revés lo tuvo el Barça, no en forma de gol sino en forma de lesión de Koundé, entrando Balde en su lugar. Pero eso no impidió que los locales siguieran con el acoso y derribo, con ocasiones de Raphinha y Ferrán Torres, con apenas un cuarto de hora de juego.
Y no fue hasta el minuto 27 que los rojiblancos se estiraron con peligro, teniendo una clara ocasión de Griezmann, que remató a la manos de Joan García.
Y justo después de esa clara ocasión, Lamine Yamal desborda en banda, se saca un pase de maestro y Marc Bernal ajusticia la portería rival y hace el primero, que alimentó las esperanzas blaugranas.
Y con esta tesitura llegó la recta final de la primera parte, que sería decisiva en el devenir de los acontecimientos en la segunda mitad. Para empezar el Atleti desperdició las ocasiones que tuvo, incluyendo un tiro al palo de Griezmann y un remate de cabeza muy claro de Lookmann.
Y para colmo, en el último instante de la primera mitad, Pedri se adentra en el área y Pubil sale en su camino, señalando penalti Iturralde González. Un contacto muy light, peor suficiente para el colegiado que señaló el punto fatídico.
Raphinha anotó y eso si que avivó la eliminatoria. No se salió cara al Atleti en las ocasiones en ataque y tampoco le salió cara en esa ocasión en el último minuto.
Sufrimiento y agonía para estar en Sevilla
En la segunda mitad Musso comenzó evitando una clara ocasión de Yamal, en un derechazo que tapó muy buen el arquero argentino (como también lo haría mas adelante). Pero nada pudo hacer en el minuto 72, en un centro que remata Marc Bernal para hacer el tercero y poner la eliminatoria a tan solo un gol de diferencia.
No se tapó bien la ocasión, ese centro lateral no fue bien defendido y gol. Parecía a simple vista fuera de juego, pero el VAR validó el gol. Y de ahí al final, más de media hora de sufrimiento y acoso de los locales.
Gerad Martín la tuvo, con una dejada de Rashford, pero se le fue alta; y sobre todo con una triple ocasión en el área rojiblanco, con intervenciones brillantes de Musso, que valieron una final.
En los instantes finales, y son Sorloth en el campo (había salido al terreno de juego por Lookmann) el equipo se estiró y tuvo ocasiones de contraataque, pero sin éxito que sentenciara la clasificación a la final.
Se resistió y se consiguió el pase y eso es lo importante. No solo por el pase a la final, sino por lo importante de las citas en Champions que han de venir, sin obviar lo importante de la final en sí misma, para pelear por el título. Pero tampoco se puede ignorar que el palo que hubiese sido caer en las semifinales de Copa, hubiese tenido su honda expansiva en el resto de partidos de la temporada.
Afortunadamente se logró la clasificación, y el resto de lo que queda de temporada se ve con otros ojos.
La Cartuja espera.
