Lo de los árbitros ya no es novedad, pero sí que el Madrileño gane. No porque no haya podido disfrutar de muchos triunfos en la temporada, al revés, pero hacía 4 jornadas que no sumaba los 3 puntos y estaba cerca de saltar la alarma. Cuestión de paciencia y confianza en el trabajo de los pupilos de Fernando Torres.
Los del Niño formaron de la siguiente manera en la visita a Sanlúcar de Barrameda: Salvador Esquivel; Javier Boñar, Gerónimo Spina, Daniel Martínez, Julio Díaz; Javi Serrano, Martín Bellotti; Rafa Llorente, Jano Monserrate, Arnau Ortiz; Miguel Cubo. Se estrenaba el recién llegado desde el Alcorcón en lugar de Iker Luque, y Gero Spina volvía a ser titular a causa de la sanción de Aleksa Puric, que fue baja para este encuentro y los 2 siguientes por tirar el FVS.
La primera parte fue de dominio rojiblanco pero, por lo visto, con eso no alcanza. Porque el rival golpeó primero en la primera clara que tuvo y se puso por delante, lo cual era un jarro de agua fría para el filial que previamente había sido perjudicado tras la anulación de un gol por una falta de Cubo inexistente. Esa primera acción ya iba a definir lo que sería el resto del partido. El equipo siguió remando a contracorriente, teniendo el balón y buscando crear espacios con las combinaciones en pocos pases de Boñar, Cubo, Arnau, Llorente y Jano que cuajó una actuación sensacional.
A balón parado llegó el segundo tanto anulado que, según las tomas del FVS -bastante mejorables, por decirlo de alguna manera-, no subió al marcador por fuera de juego. Y, mientras tanto, una cantidad ingente de ‘faltitas’ que ralentizaban el ritmo de partido y solo beneficiaba al equipo local. A la tercera fue la vencida: Arnau recibe un envío desde un saque de banda, filtra a Jano, el maño tira una bicicleta y trata de asistir pero, en el rechace, Boñar recoge el esférico y asiste a Cubo que, de tacón, pone el 1-1 en el electrónico por fin.
Pero ojo, que la segunda parte no fue diferente. Rafa Llorente se creció y estuvo cerca de asistir a Cubo tras una gran jugada individual, y poco después forzó un penalti que no fue concedido finalmente porque el árbitro decretó tras revisión FVS que había fuera de juego de un jugador que ni tocó la pelota ni puso en dificultades al defensor para impedir acercarse al dorsal 9. Sacó de sus casillas hasta al más calmado. El plan de partido no cambió pese a todas las trabas, y llegó la remontada tan esperada. Dani Martínez inició la jugada desde campo propio con calidad técnico-táctica a raudales, cambió de dirección el juego al perfil opuesto y, tras un centro de Romeo Hueso que pasó por Rayane Belaid, Marko Perovic asistió de forma brillante a Arnau para que el catalán, con la pierna mala, enviara un latigazo por la escuadra para afianzarse como máximo artillero de la categoría y que los 3 puntos volaran hacia Alcalá de Henares.
Con esta victoria, el Atlético Madrileño se mantiene en la segunda posición pero empata con el Sabadell en 43 puntos. Los arlequinados, con un partido menos al igual que el Eldense, que no pudo disputar su partido en Villarreal a causa de las malas condiciones meteorológicas que azotan la costa mediterránea. Próxima parada: Gimnàstic de Tarragona en casa.
