Foto: RFEF
No pudo ser. La Supercopa de España, en Arabia, ha pasado sin pena ni gloria para el Atlético de Madrid, que vuelva a quedarse en el camino a las primeras de cambio tras caer 1-2 ante el Real Madrid. Una serie de errores propios y de falta de contundencia nos condenaron, en un partido que bien pudo a ir a los penaltis, porque hasta el último instante estuvimos luchando por lograr el tanto del empate.
El primer error llegó nada más empezar el encuentro. Un falta, bastante cuestionable, fue señalada en la frontal del área, de Gallagher sobre Bellingham. Un libre directo que propició que Valverde fusilase a Oblak, que dicho sea de paso, colocó muy mal la barrera, cediendo todo el palo del portero al centrocampista uruguayo. Un error garrafal que no desaprovechó el uruguayo.
Minuto dos y tocaba remar en contra. A partir de ahí, un total control del juego por parte del Atlético y de las oportunidades, que se erraban una tras otra. Sobre todo cuando a la media hora de juego Sørloth cabeceó alto un centro lateral, sólo al segundo palo. Un gol que parecía cantado pero que Asencia, tras peinarla, desvió lo justo para que el noruego no consiguiera rematar a placer.
El control era del Atlético, que buscaba igualar la semifinal. Aunque el Madrid pudo sentenciar en el primer tiempo, con oportunidades para Rodrygo y Vinicius, sin lograr acertar en la portería de Oblak, que también supo abortar alguna de las ocasiones blancas. Como también hubo oportunidades para Baena, Simeone o Gallagher, que al borde del descanso asediaron la portería de Courtois… sin éxito.
Goles, emoción y adiós a la Supercopa
El segundo tiempo comenzó con ocasiones para el Atlético, con Rüdiger cortando las alas a La Araña, tras un centro peligroso de Ruggeri, que estuvo activo todo el partido, hasta su sustitución por Molina. Pero un error de Banea provocó una clara salida del balón del Madrid, en la que Valverde encontró a Rodrygo, quien acabó ganando la carrera con Le Nomard y definiendo con contundencia frente a Oblak, poniendo el segundo gol en el marcador y las cosas muy cuesta arriba. El Atlético veía como el Madrid se acercaba a la final de la Supercopa.
Pero dos minutos después, un gran centro de Giuliano Simeone, que hizo lo que mejor sabe hacer, desbordar por la banda, conectó con la cabeza de Sørloth, que recortaba distancias. Justo en el instante en el que el equipo lo necesitaba. Justo cuando había recibido el golpe del segundo gol, lográbamos recortar distancias en el marcador.
Llegaron los cambios, tratando de darle más empuje al equipo, pero salvo un remate de volea de Griezmann, a centro de Hancko, y una última jugadade Julián en el descuento, no pudimos poner en aprietos a Courtois y la posibilidad del empate se esfumó en medio del cansancio generalizado y la defensa numantina del Madrid.
Al final, derrota por 1-2. Un resultado que más allá de dejarnos fuera de la lucha del primer título del año, nos deja muchas reflexiones por delante. Primero, que a este equipo le hace muchísima falta Barrios,del mismo modo que nos hace falta un Koke sano, y que su ausencia se nota mucho en la creación de juego.
Esto también nos deja otra reflexión. Nos hace falta un lateral, que si puede jugar de central, mejor que mejor, del mismo modo que nos hace falta un centrocampista generador de juego, porque si no podemos contar ni con Barrios ni Koke por lesión o sanción, adiós muy buenas.
Baena necesita ayuda, La Araña necesita estar más cerca del área, hay que darle un empujón a este equipo en el mercado de invierno. Que los resultados, al menos nos lleven al refuerzo del equipo, en el tramo mas importante de la temporada.
