Partido de Liga clásico en las últimas fechas para el Atleti, donde predominan las rotaciones, no predominan demasiado los nervios y termina ganando un Atleti que piensa más en el partido de entresemana, que en el propio compromiso ligero.
Frente al Getafe no varió mucho el guión comentado, todo ello adornado por el ambiente “Peaky Blinders”. Llegaba ese derbi de la comunidad de Madrid, entre los compromisos de ida y vuelta de Champions, ante el Tottenham, por lo que hubo descanso para los titulares de la ida ante los londinenses. No jugó de inicio ni la araña, ni Griezmann, ni otros muchos, dando la oprtunidad a Vargas, Almada o Musso (sustituyendo a Oblak, que tenía molestias).
Y pronto el Atleti golpeó con un golazo tremendo de Nahuel Molina, que robó un balón cerca de la frontal del área y sin pensárselo, golpeó con fuerza el balón, sorprendiendo a un Soria que nada pudo hacer para evitar el que sería el único tanto del encuentro. Estábamos en el minuto ocho.
Un golazo que pudo que pudo repetirse un cuarto de hora más tarde, con un remate con el exterior desde la frontal del área, que en esta ocasión si pudo repeler el guardameta del Getafe.
Y fueron estas las únicas ocasiones que tuvo el Atleti, antes de la primera media hora de partido. En una contra llegaba entre Sorloth y Baena, acababa con un centro que remataba el noruego al palo de la portería azulona.
Solo al final de la primera mitad, se acercaba el Getafe con peligro, de la mano de Kiko Femenía, aunque sería en el segundo tiempo cuando más peligro llevarían los visitantes a nuestra portería.
Segunda mitad de superioridad y sufrimiento final
Contrariamente a lo que cabría suponer, el Getafe llevó más peligro que el Atleti en la segunda mitad. Ya avisaba el Getafe, con una oportunidad de Satriano y Luis Vázquez, nada comenzar el segundo tiempo.
Y llegó el que podría haber sido un punto de inflexión, con la roja a Abdel Abqar sobre una acción sobre Sorloth… “poco noble”. Supuso roja al tocar las partes nobles del noruego y parecía que el empuje azulón decaería con esa acción.
Todo lo contrarío. El getafe siguió insistiendo y lo haria hasta el final, en pos del empate. Aunque el Atleti también tuvo sus oportunidades, como una de Baena en el minto 62, o de Nahuel Molina, culminando una contra que no acabó en gol, o incluso de Pubill un minuto más tarde, que obligaba a esforzarse a Soria.
El partido por momentos se volvió loco, como en el minuto 81, con una doble ocasión en ambas porterías, la primera para el Getafe con un paradón de Musso sobre un remate de Milla, y posteriormente Soria sería el que frustaría el segundo gol del Atleti, con ocasiones para Griezmann y Julián a punto de marcar.
Los visitantes lo intentaron hasta el final, con una oportunidad de Liso, que se lazó en plancha, para posteriormente ver un paradón de Musso que lograba salvar la victoria y los tres puntos para los rojoiblancos, que sin duda piensan ya en Londres.
