CRÓNICA. Por Vir… ¡SUPERCAMPEONAS DE ESPAÑA!

Levante Atlético Supercopa

Por mí, por VIR, por todos… ¡ATLETI! Así comenzó y así acabó una Supercopa de España en donde el Atlético Femenino se alzó con el título ante un Levante que nada pudo hacer.





Echaba a rodar el balón en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo por primera vez con Atlético y Levante como protagonistas en la final. La contienda arrancaba con un Atleti que dominaba el esférico debido a las múltiples imprecisiones del conjunto granota. El Levante iba poco a poco despertando de su letargo e iba plantando una presión alta a las rojiblancas. Fue el flamante equipo de Sánchez Vera quien probo primero fortuna a puerta con un chut desde el punto de penalti de Leicy Santos, que resultó fácil para Paraluta. Pero el Levante también quería la Supercopa y fue ganando la posesión y el dominio de las ocasiones. Esto obligaba a Laia a mandar a córner la primera ocasión de las de Buñol. Y como el guion de una final suele marcar, los dos equipos se disputaban el dominio del encuentro. La reacción del Levante la replicó el Atlético por medio de Tounkara. Un cabezazo que la ex-guardameta rojiblanca envió a córner. Percutía el Atlético por la banda derecha, haciendo daño con la presencia de Ludmila y Ajara, quien debutaba. Y por allí llegaba el primer. Era Ajara, con un gran pase para Deyna desde la derecha, que la venezolana envió al fondo de la red. Un golpeo perfecto ajustado al palo y en el que Paraluta pudo hacer algo más. Y sin tiempo para celebrar el primero, Ludmila arrancó por la derecha, pisó área y tras un recorte perfecto, sirvió a Ajara para el segundo gol. Cuatro minutos que sirvieron para dar ventaja al Atlético y para que Ajara sumase su primer gol y su primera asistencia como rojiblanca.

Pasada la media hora de juego se mantenía el dominio constante de las colchoneras, quienes habían descubierto la tecla y el punto débil de las levantinistas. Era ese costado diestro, dominado por una Ludmila que castigaba una y otra vez con su velocidad. A su lado una nueva y fiel compañera como había encontrado en Ajara. La recién incorporada ya estaba firmando un debut de ensueño, pero iba a ser mejor cuando, tras un recorte magistral en el área volvía a anotar su segundo gol de la noche y el 3 a 0 en el global de la final. Los goles le aportaron a las rojiblancas una calma a la hora de construir sus jugadas y, por el contrario, un trasiego en las levantinistas que pese a no renegar  de su estilo de control de balón pasaron a buscar también la profundidad e incluso un golpeo en largo. Por ahí, Jucinara llegó a inquietar los tres palos de Lindahl, al igual que un disparo de Esther que repelió de nuevo la sueca.

SEGUNDA MITAD DE CONTROL

La segunda mitad empezaba con un Levante necesitado de los goles, que adelantaba todas sus líneas, se plantaba en todo el campo del Atlético y así iba consiguiendo rondar la meta defendida por Lindahl. Las rojiblancas sabían también esperar bien colocadas en defensa, y cuando se recuperaba la bola salir al contragolpe con la velocidad de Ludmila y el timón de Meseguer. La primera ocasión de las de Sánchez Vera fue una jugada individual de la propia Ludmila, que se marchó de cinco jugadoras del Levante. No se rendía el cuadro blaugrana, que aprovechó un despiste de Mesi con un robo de Eva Navarro para obligar a Lindahl a estirarse y desviar la bola a córner para mantener la portería invicta. Una vez se cumplía la hora de juego, y pese al resultado muy adverso, el Levante se convertía en dominador del encuentro. Con esto mostró otra de las facetas en las que el Atlético sobresale, el defensivo, con unas Laia y Tounkara a un nivel excelso como ya caracteriza a la pareja de centrales titular.




Todo ello junto a una Alia Guagni que mostraba su veteranía en la parcela defensiva y que lograba finiquitar todos los acercamientos levantinos. Además, la actitud ofensiva de las rojiblancas denostaba tranquilidad, ya no buscaba tanto la verticalidad sino jugar con el crono y sobre todo regular el cansancio. Lindahl fue entonces una de las que más trabajo en la recta final del partido con una buena parada a Esther y algún que otro centro tímido del Levante. En el ataque Ludmila y Ajara han realizado una final impecable, pero atrás en la zaga Laia volvía a ser la jugadora más dominante salvando dos ocasiones muy claras del Levante, con intervenciones desde la nada. Una fue cuando le robo la cartera a Bagnini, mostrando que pese a su juventud y al escenario ha demostrado la calidad que atesora. Las atléticas ya solo controlaban el tempo del partido y atacaban hacia la puerta si la jugada era clara. Como sucedió en una gran jugada de Ludmila que, en pleno minuto 84, tras todo el partido jugando, arranco, piso área, se saco una elástica y buscó un disparo que guardo la portera en sus guantes. El Levante por el contrario y pese a la buena entrada de Bagnini y la gran segunda parte de Eva Navarro, se iba desinflando y dando por perdida la final.  Y con unas acciones aisladas del Levante y cierta pasividad del Atlético llegaron los tan ansiados tres silbidos del arbitro.

El Atlético de Madrid Femenino se proclamaba por primera vez en su historia como Supercampeonas de  España tras eliminar a todo un Barça e imponerse en un gran partido al Levante. El primer título del regreso de Sánchez Vera y de un equipo que ha demostrado poder ser de los mejores de España y por lo menos desde hoy son… SUPERCAMPEONAS, con una copa que levantó una gran luchadora como Virginia Torrecilla.

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