Contracrónica: «Justificaciones pueriles»

Contracrónica Atlético Sevilla

Andaban los voceros de la verdad unívoca un poco nerviosos desde el pasado fin de semana, tras ver cómo sus cuentas para que el vecino blanco durmiera como líder antes de jugar la Supercopa se iban al traste con su empate en Pamplona. El pitido final del partido en El Sadar, fue el pistoletazo de salida para arrancar los ventiladores y salpicar todo de porquería, cuanto más mejor, para culpar a todo el que pasaba (o no) por allí. Desde el pobre piloto del avión, hasta supuestas amenazas de La Liga (como si a estas alturas no supiéramos de qué equipo es Tebas), el pobre vecino blanco y sus portavoces no han parado de repetir hasta la saciedad las constantes injusticias que ha venido sufriendo estos últimos días, culminadas por una penosísimo viaje directo a Málaga desde Pamplona, que por las quejas que estamos escuchando, parece realizado en la diligencia del Poney Express… Demasiadas excusas y lloros para justificar que ese pobre vecino no ha sido capaz de superar al líder de la clasificación, a pesar de haber disputado tres partidos más.




Por supuesto, ese líder de la clasificación, también ha sido el blanco (nunca mejor dicho) de toda esa ristra de justificaciones baratas de barra de bar. Que si iba a descansar más que nadie por no haber podido jugar el fin de semana debido a la tormenta Filomena, que si iban a entrenar en Panda y que si la abuela fuma…

Todos esperaban con el cuchillo afilado al partido contra el Sevilla, correspondiente aún a la primera jornada liguera, para atizar independientemente de cuál fuera el resultado. Y el resultado fue una nueva victoria del Atleti que significaba ampliar la ventaja ante el segundo clasificado, que casualmente es el Real Madrid, en 3 puntos más, con todavía 2 partidos menos. Nuevamente, el pitido final de Estrada Fernández, ponía en funcionamiento los ventiladores. Que era mentira que el Atleti había evolucionado en su juego, que vaya tostón, que si todos defendiendo, que si es que ha marcado muy pronto, que si el Sevilla ha jugado maravillosamente, que ha merecido al menos empatar, que si Koundé… Más argumentos de barra de bar, obviando que el Atleti de este año maneja muchos más registros que el de las últimas temporadas. Esos registros que manejó en San Sebastián o ante el Barça no fueron los mismos que los vistos en Salzburgo o anoche mismo, como tampoco los rivales son los mismos ni las circunstancias del partido. Ante el Sevilla vimos una versión muy similar a la que hemos visto tantas veces: equipo junto, ceder la iniciativa al rival y salir con veneno. Antes del minuto 20, ese veneno llegó en una genialidad de Correa, que sacó petróleo de una jugada aparentemente intrascendente. Y estuvo a punto de volver a llegar en un mano a mano de Suárez que Bono desbarató con gran mérito.

El arranquee de la segunda mitad, fue un acoso constante de los visitantes, que sin embargo no tuvo ninguna ocasión clara. Ese embotellamiento fue neutralizado a los 20 minutos con la entrada de Saúl y Joao Félix. Una galopada marca de la casa de Llorente en una contra, sería culminada de manera brillante por Saúl, cuándo éste más lo necesitaba. 2-0 y para casa. A partir de ese momento, llegaron las ocasiones más claras del Sevilla. Sí, con 2-0, no con el 1-0, a pesar de lo que muchos dicen. Un fallo en el área pequeña de En-Nesyri, casi a puerta vacía, y un balón al palo, fueron las mejores ocasiones visitantes, cuando el partido ya estaba muy decantado.




El resto, ya lo saben. El Atleti más líder, con menos partidos disputados, y los demás más lejos. Todo lo demás son justificaciones y lloriqueos pueriles.

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