Contracrónica: «Maldito asado»

Atlético Bayern

Después de la descomunal exhibición del Atlético ante el Bayern anoche, superando las ejecutadas partido sí partido también, y viendo la escasa recompensa obtenida en forma de goles a favor. Uno no puede evitar acordarse de la irresponsabilidad cometida en aquel asado de marras allende los mares. Y más me hierve la sangre cuando me acuerdo de todos los balones cruzados en el área bávara. Unos balones que esperaban que alguien los reventara contra la red, sin que nadie lo hiciera. Se iban tal cual, entrando por un lado del área y saliendo por el otro. Desconsolados.

La irresponsabilidad de ese asado, cuyo uno de sus protagonistas fue el ya único delantero centro disponible de la plantilla (estaremos de acuerdo en que Saponjic no cuenta). Esto puede significar nada menos que el Atlético de Madrid no se clasifique para los octavos de la Champions tras empatar ante el Bayern. A pesar de haber avasallado al Lokomotiv en dos ocasiones y al Bayern de Múnich anoche. Partidos que podían haberse solventado con sendas goleadas y 9 puntos. Se han despachado con apenas 1 gol marcado y 3 escasos puntos que hacen de la última jornada de la fase de grupos. En Salzburgo, un todo o nada. Solo con el único colchón de que de los tres resultados posibles, la victoria o el empate son suficientes para pasar.

Aun así, existe una posibilidad más o menos pequeña de quedar fuera. Todo a pesar de haber sido una apisonadora de juego, ocasiones, acercamientos al área, disparos, recuperaciones en campo contrario, córners a favor y todo lo que se les ocurra. A pesar de volcar constantemente el campo hacia el área del rival, presionar incesantemente la salida del contrario, anticiparse una vez tras otra y mover el balón con una velocidad y verticalidad que muy pocos equipos son capaces de aplicar en este momento.

Como ante el Barça, el Lokomotiv o el Valencia, el Atlético pudo haberse ido con el partido y la clasificación resueltos ante el Bayern, pero no lo hizo. Como ante esos rivales el Atlético jugó sin referencia ofensiva arriba y solamente ha podido marcar tres goles (uno de ellos en propia puerta). En la Liga le ha servido, pero en Europa aún tiene que remar para evitar el abismo de la remota posibilidad de una eliminación. Tan surrealista como imprevisible, viendo el rendimiento del equipo.

Obviamente, el Bayern no es ni el Barça ni el Valencia y aprovechó la única media ocasión de que dispuso, facilitada por la importunísima lesión de Giménez, que trunca su gran momento de forma, y por el erratismo de su sustituto, Felipe, que convertido en una sombra de lo que era no hace tanto tiempo, cometió un infantil penalti sobre Müller, que el bávaro no desaprovechó. A pesar del poco tiempo que restaba, los colchoneros tuvieron dos ocasiones muy claras a balón parado para marcar. Primero en un cabezazo de Hermoso que se marchó alto y luego en una peinada de Lemar al primer palo. Una prolongación que el propio Felipe no fue capaz de rematar al segundo saltando incomprensiblemente sobre el balón.

A pesar de los pesares, la situación está lejos de ser dramática, por más que genere cierta inquietud. Para la resolución del tema, imagino que el protagonista del grave desliz cometido en Uruguay ya estará disponible para ayudar a solventar la alarmante falta de gol del equipo. Amén de redimirse de su irresponsabilidad. Maldito asado…

3 comentarios sobre «Contracrónica: «Maldito asado»»

  1. Podría informarse mejor. Para cuando se produjo ese asado, YA ESTABAN TODOS ENFERMOS, VINIERON A URUGUAY ENFERMOS DESDE COLOMBIA!!! Matías Viñas, jugador del Palmeiras que dió negativo al llegar desde BRasil a COlombia a disputar el partido en realidad era positivo y ya había contagiado a medio plantel en Colombia, en el hotel, avión, vestuario, etc, etc.
    Nada, solo info.

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