Contracrónica «La nueva normalidad… o no»

El Atleti sigue con su nueva, nueva normalidad particular y sumó una nueva victoria liguera que le afianza en la tercera plaza a la espera de lo que haga el Sevilla, único equipo que parece capaz de discutirle ese tercer lugar en la tabla, ya que el buen momento del Villarreal no parece que vaya a dar para algo más que luchar con los hispalenses por el otro puesto que da acceso a la Liga de Campeones, teniendo en cuenta que partió demasiado lejos en este reinicio de Liga.

Esa nueva normalidad rojiblanca volvió a mostrar la misma regularidad y seriedad a la que nos tiene habituados en estos últimos 6 partidos. El equipo parece jugar de memoria y ha dejado definitivamente atrás las dudas exhibidas meses atrás.

Desde el principio los locales se empeñaron en resolver el partido por la vía rápida y lo cierto es que podría haberlo hecho mucho más rápido de lo que lo hizo, si en especial João Félix hubiese estado más inspirado en las 3 opciones de que dispuso dentro del área y en posición ventajosa. Después vino su numerito al ser sustituido y el ligero toque de atención de Simeone en la rueda de prensa.  Fue una llamada al orden de las que suele hacer el Cholo de puertas para afuera. Sin fanfarria, pero con mensaje, de esos que suele hacer pensar al destinatario. Y es que el portugués es un extraordinario proyecto de futbolista, pero solamente eso: un proyecto. De él depende no quedarse ahí y cuánto más escuche a su entrenador, antes acelerará ese proceso.

Antes de esa sustitución, el Atleti ya había resuelto la contienda gracias a 2 goles de Morata. Uno de penalti a la segunda, como pasó en Barcelona, y el otro culminando una nueva asistencia de Llorente, que sigue en estado de gracia y volvió a realizar un gran partido. Como Carrasco, que sigue en línea ascendente.

La segunda parte siguió el mismo guión. El Atleti siguió a lo suyo y aún llegaría un gol más anotado por Koke, que merece una mención especial. Porque el gran culpable de la mejoría general es que se ha recuperado al gran Koke. Ha culminado su aprendizaje como capitán, se ha echado el equipo a la espalda y todo lo que hace lo hace bien. Todo el equipo se mueve al compás que él dicta y cuando está tan bien como está el equipo es otro.

Y así transcurrió un partido más del carrusel en el que nos encontramos, que tendrá en Vigo su siguiente parada de las 4 que todavía quedan, inmersos en esta normalidad. Nueva en lo que al desarrollo de la temporada se refiere, pero no tanto si uno echa la vista atrás y comprueba que este Atleti se parece mucho al que hemos visto otras veces en estos últimos 9 años.

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