Contracrónica: «Sobre pasado, presente y futuro»

Contra el Barça, como contra la Juve hace unos días, el Atleti hizo todo lo que tenía que hacer para ganar el partido y rebelarse contra la dinámica en la que se ha visto inmerso en las últimas semanas y de la que no parece salir. Una dinámica en la que corre, presiona, muerde, se anticipa y avasalla. Todo lo que vimos en Turín se repitió anoche en el Metropolitano ante un Barça que durante los primeros 25 minutos no sabía por dónde le venían y se veía superado constantemente en intensidad por los rojiblancos. Una intensidad, que (como también en Turín) no se tradujo en acierto de cara a portería. Y cuando eso sucede pasa lo que pasó al final.

Que el Atleti está en un período de reinvención, creo que a estas alturas es evidente para todos. Que más de la mitad de la plantilla es nueva también. Que en los últimos partidos ya no se le puede achacar que sale a la expectativa y que, por el contrario, trata de imponer su ritmo desde que echa a rodar el balón es innegable. Nadie puede decir que no sea así, y para muestra, los botones de la Juve y el Barça. Para bien o para mal, esta plantilla no es la de años atrás y no puede jugar a lo de años atrás. Desde estas líneas ya se ha advertido varias veces anteriormente. El propio Simeone ha lanzado varios mensajes en ese sentido ante la prensa, diciendo incluso abiertamente que el equipo se encuentra en un año de transición. Más claro no se puede decir, desde luego. Con todo y eso, el juego mejora palpablemente, pero se encuentra con un problema tremendamente grave: no es capaz de hacerle un gol ni al arco iris por más ocasiones claras que tenga. En esta tesitura, todo lo bien que hagas las cosas no sirve para nada. A partir de ahí, se genera una crisis de resultados como Simeone no ha vivido desde que llegó hace 8 años. Y no nos olvidemos de que en el fútbol solamente te sostienen los resultados. Lo decíamos cuando el equipo jugaba peor y ganaba y lo decimos ahora que el equipo juega muy bien y no lo hace, con el trasfondo del famoso debate sobre el juego. Es muy difícil conseguir doblegar al Barça si tras 11 remates al descanso no eres capaz de acertar en uno de ellos.

Si Simeone consigue mantener enchufados a los suyos como hasta ahora, la crisis de resultados pasará y el equipo se fortalecerá. Si la dinámica actual se mantiene, surgirán divisiones y dudas. El tiempo corre en contra, claramente. Urge romper esa dinámica de nulo acierto en un deporte en el que las dinámicas son tan importantes y tan difíciles de romper. Tanto las buenas como las malas. Toca también ser insistente en la idea actual que está provocando un lavado de cara radical en un equipo que recientemente está encontrando algo muy importante: personalidad. La propia, no la heredada. El pasado, queda atrás y el presente sobre lo que hay que trabajar para tener un futuro optimista. La idea creo que está conseguida y afianzada. Falta aún lo más importante y lo que marcará la diferencia: conseguir que la pelota entre en la portería contraria. Sin eso todo se vendrá abajo.

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