Contracrónica: «Se echa el cierre»

Se acabó. El trámite del Ciutat de Valencia terminó con un 2-2 después de remontar un 2-0 con diez jugadores en un partido que no tuvo más historia y que solo será reseñable por ser el último partido de gran parte de la columna vertebral de las últimas 8 temporadas con Simeone. Juanfran, Godín, Griezmann y, muy seguramente, Filipe dijeron ayer adiós a la elástica rojiblanca con mejores o peores formas. Juanfran, como Godín una semana antes, no dudó en despedirse de los que acudieron a Valencia enfundado en una rojiblanca de principios de los 90 con el escudo antiguo. Lo ha hecho de manera discreta, como es él. Sin que aún hayamos escuchado de su boca que ayer se despedía de una afición que le ha adorado y a la que él ha entregado todo lo que tenía dentro. De Juanfran siempre recordaré aquel balón que sacó en la línea de gol a Benzema en la final de Copa de 2013 o cuando en ese mismo partido aguantó en el campo después de una agresión alevosa en forma de patada sin balón de Cristiano Ronaldo. El Cata Díaz estaba ya esperando en la banda para entrar y Juanfran gritando que él aguantaba en el campo. Después aquellas lágrimas cuando acabó el partido y éramos campeones. Las lágrimas de alegría de quien, a pesar de haber militado en el lado oscuro, era feliz por ofrecer a su gente una victoria que se llevaba 14 años resistiendo. La banda derecha del Calderón o del Metropolitano siempre será de Juan Francisco Torres Belén. Otro al que, como a Godín, el Atleti eligió mucho antes de que él lo supiera para toda la vida. A otros les daremos las gracias por los servicio prestados, sin más. A ti siempre te llevaremos dentro y te recordaremos como el mejor lateral derecho de la historia del Atleti. Tú, que no eras lateral, te convertiste en el mejor de ellos e incluso cuando ya te costaba mostrabas más profesionalidad que los nuevos y que aquel que quiso dar la espantada en agosto. Aunque hubiera que jugar a banda cambiada. No eras el único que se despedía del Atleti (de momento). Godín realmente se despidió la semana pasada, y a Antoine, como decía antes: gracias y adiós. Me hizo mucha más ilusión ver cómo Sergio Camello hablaba con la ilusión de un niño después de marcar su primer gol en el Atleti.

Acaba una temporada extraña que tampoco ha sido mala. Obviamente hace unos años la hubiéramos calificado con un 9, pero ahora la exigencia es otra. Aún así, todo el que dude que se ponga la última rueda de prensa del Cholo en bucle y que, como él dice, dé todo sin esperar nada a cambio. Porque, si algo nos diferencia de otros, es precisamente eso.

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