Paseo de los Melancólicos: “Las primeras décadas del Atleti”

Las primeras décadas que siguieron a la fundación del Athletic de Madrid trajeron los primeros títulos, ya vestidos de rojiblanco. En 1912 asumió la presidencia el exjugador Julián Ruete, que también se convertiría en entrenador. Bajo su mandato, el Athletic Club de Madrid logró alcanzar la primera final de su historia, al jugar la del Campeonato Regional Centro 1912-13 y caer 2-3 ante el Madrid Foot-Ball Club. El equipo repetiría como subcampeón de la máxima competición regional en las ediciones de 1913-14, 1916-17, 1917-18 y 1919-20.

Foto: Atlético de Madrid

El cambio de estadio a los Campos de O’Donnell, supuso que se potenciaran las secciones deportivas ajenas al fútbol que habían sido inauguradas durante el mandato de Eduardo de Acha, siendo habitual que destacaran jugadores en varias disciplinas como Manuel Alonso de Areyzaga, el primer tenista español en formar parte del Salón de la Fama del tenis mundial, y que condujo al club a sus primeros títulos oficiales y nacionales: la Copa del Rey de hockey hierba y el Campeonato de España de tenis.

Es importante recalcar que por aquellas fechas muchos clubes madrileños pioneros se habían visto abocados a la desaparición, ya que el Madrid Foot-Ball Club se llevaba a sus mejores jugadores, o bien eran absorbidos por la estructura del club blanco.​ El Athletic de Madrid, gracias al apoyo de su también poderoso homólogo bilbaíno, resistió esos envites, acogiendo a los socios y aficionados huérfanos de esos clubes extintos​​ e incorporando la “carga antimadridista” que portaban, un hito clave para la rivalidad existente con el vecino.​

El 23 de enero de 1921, el Athletic de Madrid se alzaría con su primer título oficial propio en fútbol​, al conseguir, por fin, el ansiado Campeonato Regional Centro,  destacando entre sus filas Olaso, Pololo y Fajardo (primeros jugadores del club internacionales con España​), Javier Barroso (polifacético jugador, delantero y después portero del equipo​) o “Monchín” Triana, considerado el primer gran regateador del fútbol español. Como destacada curiosidad, aquella temporada disputó un partido como jugador del Athletic de Madrid un tal Santiago Bernabéu.​ Dada su total desvinculación del club vasco, pudo competir el Athletic Club de Madrid en la Copa del Rey de aquel año, alcanzando en su debut la final de 1921, en la que sería derrotado precisamente por el Athletic Club bilbaíno en el primer duelo oficial entre ambos clubes. Volvió a alcanzar el subcampeonato regional las temporadas 1921-22 y 1922-23.

Repetiría el título de campeón regional en la temporada 1924-25, finalizando la liguilla a mucha distancia de su perseguidor, el Real Madrid, y en 1927-28, proclamándose campeón en Chamartín tras derrotar 1-3 al Real Madrid en el partido de desempate por el título. Entre medias, acabaría subcampeón en las ediciones de 1925-26 y 1926-27. Gracias a estos resultados en el Campeonato del Centro, pudo volver a disputar el Athletic de Madrid el Campeonato de España. En 1926, entrenado por el mítico entrenador Fred Pentland, el Athletic Club de Madrid volvió a alcanzar la final de lo que eventualmente se conocería como Copa del Rey, cayendo en la prórroga ante el F.C. Barcelona.

Gracias a su presencia en las finales de 1921 y 1926, pudo convertirse en uno de los diez clubes fundadores de la Liga Española en 1928, integrados por quienes hubieran sido campeones o subcampeones del Campeonato de España. Compitió así en la primera edición de la Primera División de España, en la que finalizó sexto, siendo su entrenador nuevamente esa temporada Mr. Pentland, con Cosme Vázquez como segundo máximo goleador de la competición.

Después vinieron temporadas muy convulsas, con trágicos episodios que incluyeron el asesinato de uno de sus jugadores durante una gira en Argel a manos de la policía.​ Aunque volvió a ser subcampeón regional las temporadas 1928-29, 1930-31 y 1933-34, en Liga su desempeño no fue tan fructífero, descendiendo a Segunda División al finalizar último en 1930. Los aficionados del Real Madrid se mofaron cruelmente de este descenso pagando de su bolsillo una esquela, publicada en varios medios nacionales, certificando la “defunción” de su máximo rival.

El ascenso se haría esperar cuatro años. El primer año de la historia del club en Segunda, pese a endosar un 10-1 al Betis, futuro campeón, marcando siete de ellos el delantero Losada, finalizó cuarto. Ascendería nuevamente, tras haberse hecho cargo del equipo Mr. Pentland, en 1934 como subcampeón de categoría. En aquel equipo destacaban el goleador Elícegui, apodado “Cabecita de Oro” y “Suicida” por sus goles de cabeza en plancha, y el portero Salvador Fernández Pacheco, conocido como “Manitas de Plata”. Su regreso a Primera División no vino acompañado de éxitos. En 1936, el Athletic finalizaría la última temporada antes de que estallara la Guerra Civil penúltimo, en puesto de descenso.

Concluido el conflicto bélico, dada la destrucción del estadio del Real Oviedo, se decidió que su plaza se la disputaran el equipo madrileño y el Osasuna. A tal fin, jugaron ambos un partido en el Estadio de Mestalla, el 26 de noviembre de 1939, con victoria de los rojiblancos, por tres goles a uno. A partir de entonces, y gracias a su fusión con el Club Aviación Nacional, el Athletic de Madrid terminaría de despegar para convertirse en uno de los clubes más importantes de la historia del fútbol español.

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