Empate inmerecido con sabor a derrota

El Atlético de Madrid B se enfrentó a otro filial, el del Valladolid. La épica victoria lograda frente al Navalcarnero levantó la moral del conjunto rojiblanco. Tras ver varios partidos del filial desde la grada del Campo 1 del Cerro del Espino, Borja Garcés volvió a la convocatoria como titular.

Foto: Atlético De Madrid

El enfrentamiento entre ambos equipos comenzó como de costumbre. Ninguna ocasión clara, ambos equipos vigilándose, pero eso sí, el conjunto local presionando muy arriba. Dominaba la posesión del balón el cuadro colchonero y escaso de oportunidades para ambos equipos. Lo máximo hasta el momento fueron dos intentos de gol de falta directa, uno se marcho fuera y el otro lo atrapó Samu. Y como no, en un partido de Segunda División B nunca faltó ese punto extra de intensidad. Tuvieron que parar el juego más de una vez debido a que un jugador se había quedado tendido en el terreno de juego. Una de esos jugadores fue Borja Garcés. Afortunadamente, tan sólo fue un golpe. Un poco de frío y a seguir jugando. El estado del césped en algunas zonas del campo dejaba mucho que desear y provocaba que la salida de balón a ras de suelo de los locales fuera muy imprecisa. Así finalizó la primera parte, sin ocasiones de gol y con situaciones muy complicadas a la hora de organizar el juego.

En el inicio de la segunda mitad el Real Valladolid comenzó a dar señales de lo que serían los segundos 45 minutos. Con el empate en el marcador, las pérdidas de tiempo fueron constatnes. Mientras tanto, el Atlético de Madrid B fue mucho más vertical, comenzando con una llegada de Pinchi, quien con un pase de la muerte trató de asistir a Borja Garcés, que se quedó a centímetros de rematar el balón. El conjunto vallisoletano estuvo a punto de marcar en un contraataque tras un fallo en el centro del campo. San Román estuvo atento para despejar el cuero. Pasado los cincuenta minutos de partido, Darío Poveda lo intentó desde la frontal del área. El esférico, que iba dirigido a la escuadra, fue desviado por Samu a córner. Óscar Fernández realizó los dos primeros cambios, retirando del verde a Garcés y Monti, quienes dejaron su lugar a Samu y Rubén Fernández. En el graderío disfrutaba del partido el todavía lesionado Joaquín. A cuarto de hora para el final, Darío remató un pase de la muerte procedente de la zurda de Clemente, pero el balón fue demasiado lento para batir al guardameta pucelano. A los diez minutos para el final Camello saltó al terreno de juego en sustitución de Pinchi. Se respiraba un ambiente “bélico” en Majadahonda. Las constantes pérdidas de tiempo de los visitantes desesperaban al equipo y a la afición colchonera. Los siguientes instantes fueron de auténtico dominio rojiblanco, de más pérdidas de tiempo y de mucha polémica. Muchos centros pero ninguno encontró rematador. Y sin goles, el encuentro concluyó en Majadahonda.

Empate en la Ciudad Deportiva y sin goles en el marcador. Los pupilos de Óscar Fernández lo intentaron por todos los medios, pero no consiguieron la segunda victoria de este curso. El filial se mantiene así decimoprimero con siete puntos en su casillero.

Ficha Técnica

Once Atlético de Madrid B: San Román; Carlos Isaac, Monti (Samu, 71′), Tachi, Víctor Ruiz; Mikel Carro, Toni Moya, Óscar, Pinchi (Sergio Camello, 82′); Darío, Borja Garcés (Rubén Fernández, 65′)

Once Real Valladolid B: Samu; Abel, Corral, Mario, Salisu; Raúl (El Hacen, 46′), Pablo, Quique, Waldo (Carrascal, 85′); Alberto (Javi Pérez, 63); Dani

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