Entrevista. Roberto Solozabal: “El deporte no tiene valores, otra cosa es que las personas que lo hacen puedan desarrollarlos”

ENTREVISTA ASP

Roberto Solozabal (Madrid, España, 15/09/1969) fue jugador del Atlético de Madrid, del Real Betis Balompié e internacional español. El ahora presidente del asociación de jugadores del Atlético de Madrid ganó un total de 3 Copas del Rey, una Liga y una medalla de Oro Olímpica. Fue capitán de una horda de jugadores que hicieron historia en el Vicente Calderón alzándose con el doblete en el 96, donde coincidió con Simeone. El que fuera capitán ha atendido a ‘Atletico Sport’.

PREGUNTA. En primer lugar gracias por atendernos. Desde su regreso al club como director de la nueva asociación, ¿cómo es esto de atender de forma más asidua a los medios y contar con más entrevistas? ¿Le hace recordar viejos tiempos de futbolista?

 

RESPUESTA. Realmente no creo que tenga muchas entrevistas (risas). Agradezco vuestro interés. La asociación es un trabajo más hacia dentro que hacia fuera. Será importante expandir las cosas que hagamos pero no creo que la figura del presidente deba ser súper importante”.

 

P. La vida del deportista es corta. Y la del futbolista además suele estar marcada por haber estado en determinados clubes. Una vez termina todo, parecen condenados al olvido o recuerdo cada ciertos años. ¿Están preparados los jugadores para asumir la pérdida del protagonismo? ¿La asociación viene a facilitar el agradecimiento y el recuerdo por el aficionado a sus futbolistas?

 

R. “La mayoría de la gente, no solo los futbolistas, no está preparado para perder el éxito. Yo soy un caso muy particular, yo estaba preparadísimo (risas). Una de las cosas que no me gustaba del ser futbolista era lo mediático que llegas a ser. La asociación queremos ayudar al jugador a dar ese paso. El deportista lo que vive es una jubilación muy joven, entonces pasar de tener mucho protagonismo a tener menos, hay que saber llevarlo. Se le puede ayudar con la experiencia de otros jugadores. Si hablas con muchos jugadores, si son sinceros, te dirán que han tenido un vacío en su vida si no sabes lo que quieres hacer. Si te metes a entrenar muy rápido ese vacío no lo sientes. Yo oigo a un ‘coach’ hablar sobre esto y a la gente le cuesta mucho encontrar su hueco en la vida. No todo es fútbol. El fútbol se acaba y hay otra vida. La asociación sí podría ayudar a lidiar ese vacío”. 

 

P. La asociación engloba no solo a exjugadores, sino que también cuenta con jugadores en activo como puede ser Gabi. ¿Qué se busca con ello? ¿Por qué cree en el proyecto? ¿Y por qué cree que han confiado en usted para el mismo?

 

R. La idea de los que formamos parte de la antigua y ahora hemos fundado la nueva, pensamos que no tiene sentido pasar a formar parte de una asociación con la que ya tienes muchas cosas que ver justo cuando te retiras. Queremos que sea como una rueda, que esa rueda no pare. Que ahora seas jugador pero en dos años vas a estar en una nueva plantilla y poco a poco veremos que vamos haciendo con ellos”.

 

P. ¿Por qué cree en el proyecto? ¿Y por qué cree que han confiado en usted para el mismo?

 

R. “Yo me presenté a presidente de la antigua. Pero viendo como funcionaba, viendo como era una asociación, vimos las posibilidades que tenía y de hecho vimos la posibilidad de incorporar al equipo femenino. La sociedad avanza y en muchos casos las asociaciones, los organismos se quedan anquilosados. Esto era como darle una vuelta para crear una cosa nueva”.

P. Tras muchos años apartado del mundo del fútbol, pero no del mundo del deporte, ¿por qué ha decidido volver al fútbol? ¿Qué le ha hecho estar lejos del mismo todos estos años?

 

R. Acabé cansado del fútbol. Es verdad que vuelvo en una parte que sí, es parte del fútbol, pero yo no lo llamaría fútbol. El fútbol es otra cosa. Para mí es muy estresante, te absorbe toda tú vida… (Risas). Esto es otra cosa. Es verdad que tiene relación con el fútbol, porque no podemos decir que no lo tenga, pero no es lo que es la competición 100%. Es acercarse al mundo del fútbol, intentar ayudar al grupo de jugadores del Atlético de Madrid en diferentes aspectos de la vida”.

 

P. Has ganado una medalla de oro olímpica, un doblete con el Atlético de Madrid, además de dos Copas más. ¿Piensa que el éxito le pudo nublar en algún momento?

 

R. No. Siempre he sido una persona muy sencilla, muy realista… Últimamente oigo declaraciones de gente que valoro mucho, como Toni Nadal o Kilian Jornet, sobre la importancia, relativa, de un deportista de elite y no me nubló. No me nubló porque mi manera de pensar me evitó que ocurriera.

 

P. ¿Qué sintió al alzar cada uno de estos títulos?

 

R. “Es el 25 aniversario de las olimpiadas y es una pregunta muy recurrente, por lo que te da tiempo a reflexionar. Muchas veces si no reflexionas las cosas, no das con una respuesta acertada. Desgraciadamente cuando ganas las cosas tienes euforia, pero ni le das la importancia, ni te da tiempo a disfrutar porque todo es muy rápido. Hace poco hablaba con Gabi y le decía que le envidiaba por su carrera, sobre todo por la suerte que tiene estos últimos años con lo que están viviendo y consiguiendo. Me da pena también por él porque ocurre todo tan rápido que no te da tiempo a disfrutarlo de verdad. Es como si te pones a tener hijos (risas). Al final no disfrutas de ellos porque cuando está empezando a andar uno ya tienes otro, entonces eso con los títulos pasa también. En el momento lo disfrutas, sería tonto decir que no, pero no en la medida que deberías o como el paso del tiempo te va a dar”.

 

P. ¿Cómo se pasa un equipo en tres años de ser campeón a descender? ¿Cuál fue el papel de Antic?

 

R. Tuve la suerte de que no estuve en el descenso. A mí siempre me costó mucho irme del Atlético de Madrid, pero sé que sí me hubiera quedado la historia del Atlético de Madrid no hubiera cambiado. Seguramente conmigo también el equipo hubiera bajado a segunda, y yo hubiera pasado años horribles aquí. Era un equipo con el que me identificaba mucho. Antes del doblete también habíamos estado rozando la tragedia. La estabilidad del club no ayudaba y era una cosa que podía venir. Era un momento de altibajos. Fue ciclotímico total. Ganar la liga y luego descender es brutal, y nadie se prepara para eso. Antic, en ese momento del club, tuvo la suerte de ganar el doblete y luego descender. La verdad es difícil explicar eso, pero es la vida…”.

 

P. Con Antic, según es conocido, tuvo diversos conflictos que provocaron su salida del Atlético de Madrid con destino al Betis. ¿Cuáles cree que fueron los motivos?

 

R. La razón de que yo me fuera del club es que no contaba conmigo, eso es una realidad”.

 

P. Su salida del Atleti en parte fue causada por la llamada de Luis Aragonés, por aquel entonces en el Betis. ¿Cómo recuerda la figura de Luis? ¿De qué manera le marcó?

 

R. La causa de que yo me fuera al Betis fue su llamada, él me quiso con la mala suerte para mí de que se fue a los cuatro meses del Betis. De los personajes públicos hay gente que da una imagen pero es otra, pero Luis no. Luis Aragonés era como aparecía. La gente que le ha tratado sabe que es su imagen pública. Luis era con sus extremos, sus estridencias, su honestidad, su sinceridad, su ir de frente… por eso los jugadores siempre le han tenido cariño”.

 

P. Llegó del Atlético Madrileño en el 1989. ¿Qué le diría a un joven que esté en estos momentos como cuando usted comenzó a ir con el primer equipo?

 

R. Recomendar es muy difícil. Los pasos, en la vida, son pasos que vas dando avanzando sin apenas darte cuenta. No los das como normal pero a veces no te lo planteas. Avanzas poco a poco y te encuentras en primera cuando apenas llevas un año en el Madrileño. Sinceramente no me lo planteaba, aunque es el camino natural de algunos jugadores cuando tienes calidad. Algún día pegas el salto. Tengo una frase y es que: “la línea del éxito es muy fina, es muy fácil caer hacia un lado o hacia otro”. Con esto pasa lo mismo. Pegar ese saltito, que no es un salto gigantesco, pero sólo quien lo da suben a primera. Los que no lo pegan no pueden disfrutar del éxito de jugar en el primer equipo”.

 

P. Cuando comenzó a ir con el primer equipo, ¿en quién se apoyó? ¿Cómo recuerda a sus tres entrenadores esa temporada? (Clemente, Briones y Peiró).

 

R. Subí con Clemente y tenía buena relación con él. No diría alguien particular. Había gente joven. Tienes mejor relación con unos más que con otros pero no uno en especial”.

 

P. El prototipo de futbolista ha cambiado mucho en 20 años. Lo que gira alrededor de un jugador, los famosos entornos, parecen que influyen mucho más que antes. ¿Los jugadores han perdido personalidad? Y, a pesar de esto, ¿tienen ahora más poder que los clubes?

 

R. Es una pregunta muy difícil, es de las de reflexionar en casa (risas). No es que sea más difícil ser futbolista, lo que pasa es que serlo engloba más cosas. Hay más medidas mediáticas, no sé si soportar la presión es más difícil ahora… Está claro que ha cambiado, pero lo que pasa es que como cada uno se acostumbra a su época, pues ahora desde joven se rodea de esa presión y la asimila. Sin embargo a un jugador de hace 20 años le pones ahora y le chocaría. Como es parte del aprendizaje y les ha tocado ahora, lo llevan mejor”.

 

P. Antes no era raro encontrarse con un ‘one club man’. Ahora Totti se ha retirado como si fuera un animal mitológico. ¿Sientes que han cambiado las prioridades de los jugadores? ¿Ha perdido el fútbol los valores de los que antes se presumía?

 

R. Siempre digo en algunas conferencias que el deporte no tiene valores, otra cosa es que las personas que hacen deporte puedan desarrollar unos valores. En este aspecto pasa lo mismo. No solo cambian los valores del deporte, también cambian los valores de la sociedad. Hay más intereses, el tema de los traspasos… Lo mismo pasa con un jugador joven de las categorías inferiores de cualquier equipo, sin señalar ninguno porque todos son iguales, tienen asimilado que es muy posible que jueguen en el extranjero. En nuestra época, cuando yo tenía 25 años, estaban yéndose los primeros jugadores españoles, sobre todo con destino a Italia. Pero en la mentalidad de un jugador español no entraba el irte al extranjero pero porque no iba nadie. Ahora es diferente, desde que tienes 15 años lo ves como una posibilidad muy normal. Ahora es más difícil, por todo el dinero que mueve el fútbol, que haya jugadores que decidan estar toda su carrera en un club”.

 

P. ¿Por qué cree que ha cambiado el fútbol con el paso de los años? ¿La ‘modernidad’ ha podido afectar a ello?

 

R. La sociedad va cambiando. El fútbol no es nada diferente, el fútbol va alrededor de la sociedad. Las redes sociales han cambiado la manera de funcionar fuera del fútbol, como no van a cambiar el fútbol. La cantidad de dinero ingente, que siempre se ha movido en el fútbol, aunque ahora se mueva más. El fútbol es un reflejo de la sociedad, no es diferente. Para lo bueno y para lo malo”.

 

P. Esta modernidad ha llegado al Atlético con el cambio de escudo y de estadio. Esto ha provocado confrontación entre diferentes grupos de aficionados, ¿Cuál es su opinión al respecto?

 

R. “Como asociación no tengo opinión. Quiero representar a 200-300 jugadores y no tengo opinión. A algunos les parecerá  bien y a otros les parecerá mal. Como Roberto Solozabal individuo siempre he dicho que las cosas materiales no me importan nada en la vida. Soy más de los que significan las cosas. Ahora, viéndolo desde fuera, yo toda mi vida la he desarrollado en el Vicente Calderón. Un cambio de estadio no lo veo mal, este estadio no está… Cualquiera que lo vea por dentro es como quien se quedaría en una casa de madera… Yo soy muy nostálgico, me quedaría en la casa de madera, pero los avances sociales te dicen que una casa de madera, una casa de madera en el campo, pues no, la gente prefiere ladrillo. El traslado al nuevo estadio es lo mismo. Para lo que había crecido el Atlético de Madrid el estadio se quedaba pequeño. No entro a discutir si lo que había que hacer era una megareforma o un cambio de estadio, para eso están los dueños del club. Seguramente una megareforma sería inviable. Lo que sí he dicho alguna vez, es que a mí me gustaría que ese espíritu del Atlético se lleve al Wanda Metropolitano. No es fácil porque no es decir, me llevo a los socios y ya está. Pasará su tiempo y veremos cómo nos logramos adaptar. En cuanto al escudo, lo mismo. Yo he sido siempre del Atlético de Madrid. Mi manera de ser nunca me ha hecho besar el escudo, de llevármelo a la boca, y eso no quiere decir que yo quiera más o menos al Atlético de Madrid. Entiendo que a la gente que no le guste y a los que son como yo, pues que le den un tema menor sin haber cambiado de forma total el escudo. Y es que más bien no creo que sea un cambio sino una transformación del escudo”.

Solozabal en el transcurso de la entrevista.

Solozabal en el transcurso de la entrevista.

P. Simeone, compañero del doblete, ha sido un jugador que estaba evocado a ser entrenador. ¿Cómo piensa que se cuajó ese cambio? ¿Ese futuro entrenador? 

R. Él tenía claro que iba a ser entrenador. Él el fútbol lo vive de una manera que yo no lo hago (risas). Le encanta, le apasiona… es un poco como cuando dicen que el surf es una manera de vivir, pues para Simeone el fútbol es una manera de vivir. Él lo tenía muy asimilado, lo tenía en su agenda mental… No sé si tenía intencionado serlo tan pronto pero las circunstancias lo llevaron, pero en su cabeza estaba programado ser entrenador. Parecía evidente. Hay bastantes jugadores en los que se ve y Simeone es un ejemplo claro de ello”.

P. La Champions, el preciado trofeo perseguido por el Atlético de Madrid. ¿Piensa que puede llegar en un corto plazo?

 

R. “Yo a mí hijo le dije, cuando jugamos la primera final de Copa de Europa, Hugo, hasta que juguemos otra pasará un tiempo y no pasó apenas nada. La Champions League ahora es mucho más fácil de ganarla que hace 20 años. Antes solo jugaba la Copa de Europa el campeón de Liga, eso me hizo jugarla sólo una vez. El Atlético con el nivel que tiene va a por el quinto año jugándola y eso te hace tener más posibilidades. No es fácil, pero por lo menos estas en la parrilla de salida para ganarla. Mientras participes posibilidades hay”.

 

P. Te vimos sobre el césped del Vicente Calderón en su despedida. Con uno de los trofeos que ganaste. ¿Qué sentiste al ver el campo lleno coreándoos otra vez? ¿Cuál es tú mejor recuerdo del campo?

 

R. Sentí nostalgia, emoción… Yo, que no soy muy dado al sentimentalismo, sentí nostalgia. Esto es lo que define en ese momento, pero eso es culpa de la edad (risas)”.

 

P. ¿Cuál es tú mejor recuerdo del Vicente Calderón?

 

R. Las dos que me vienen primero son: primero cuando ganamos la liga, que yo no jugué pero da igual, por acumulación de tarjetas. Y después el día que subí con Atlético Madrileño de Segunda B a Segunda”.

 

P. Para despedirnos, ¿Cuál es su recuerdo más bonito con la camiseta del Atlético de Madrid? ¿Y el más amargo?

 

R. El recuerdo más bonito, lejos del Calderón, me quedo con mi debut en Valencia. El éxito es lo que tiene, trae alegrías. Por poner uno el debut, que encima ganamos uno a tres. El peor… muchos. Me refiero a muchas derrotas, momentos duros. Lesiones graves no he tenido por lo tanto me quedo con momentos malos del equipo. Fueron etapas, no puedo decir un día concreto como el debut. Momentos largos del equipo, semanas, semanas y semanas y se hace duro”.
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